¿Lo sabías?
Respirar por la nariz al dormir es la forma natural de respirar. La nariz filtra, humidifica y regula el aire, ayudando a un descanso más saludable.
Dormir con la boca abierta puede provocar ronquidos, boca seca y peor calidad de sueño. Cuando este hábito se mantiene durante años, algunos estudios lo relacionan con problemas dentales y cambios en la postura de la mandíbula.
Por eso muchos especialistas recomiendan fomentar la respiración nasal durante el sueño.